sábado, diciembre 01, 2007

{0037 - en silencio}

Caminaba sola bajo la fría y escasa sombra de los árboles, haciendo crujir bajo mis pies la hojarasca que el viento seco de la noche anterior había dejado como prueba de su paso. La brisa helada de la mañana revitalizaba mi interior; provocaba una dulce tortura que iba sanando poco a poco mi tristeza.
Sin embargo, al lento caminar de los minutos, la nostalgia se apoderaba de nuevo de mi alma; la angustia que tu sublime recuerdo me provocaba comenzaba a quemarme las entrañas. El fuego de este amor me consumía sin poderme hacer feliz.
¿Dónde estabas? ¿Qué había sido de ti? Necesitaba noticias tuyas, volver a saber de ti... Había pasado tanto, tanto tiempo... Y la sola posibilidad de perderte me volvía loca, me llenaba de desesperación.
Quería oír tu voz, escucharte decir que me querías, que me amabas tanto como yo a ti; que no me habías olvidado, que me extrañabas, que te hacía falta. Pero ¿cómo? ¿Dónde encontrar el camino que se dirigía hacia ti? ¿Y la receta del hechizo para traerte de vuelta? ¿Cómo cruzar ese abismo que se había creado entre nosotros?
El silencio era cómplice de aquel viento invernal. Hacían sentir mi alma más fría, más vacía... con más motivos para dejar seguir su curso al río de lágrimas ardientes que se había formado sobre mis mejillas.
Y el arie me faltaba, mis pulmones se cerraban, mi piel quemaba, y mi vista se nublaba... Mi corazón dolía y mi alma se encogía. Y cada vez necesitaba más de ti.
Dirigí entonces mi mirada al cielo, y susurré tu nombre.

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:)
Yo sé, no debería escuchar canciones deprimentes XD
Pero algo es algo jaja
Saludos

1 comentario:

JAL dijo...

¿Otra vez escuchando canciones tristes?...

Te vuelvo a decir lo de antes, tu estilo ha mejorado mucho. Aunque sólo describes un instante, el relato es como permanente, como si el tiempo se anclara entre la brisa, la hojarasca... genial.

¡Hasta la próxima!