viernes, noviembre 23, 2007

{recuerdos - 0036}

Hay instantes en la vida que se capturan fielmente en el pensamiento, como el más nítido reflejo de un hermoso espejo que contempla la verdad. Secuestrando la magia del momento, robando la música del aire, atrapando la escencia misma de la historia: ahí está nuestra memoria, presente al absorber el flujo de cada acontecimiento del extraño existir al que estamos condenados.
¿Dónde? ¿Dónde están mis recuerdos? ¿Qué tan lejos queda el país de los momentos? ¿Cómo revivir en mi cerebro todos esos sucesos que nunca fueron?
Encontrar palabras que no blasfemen el instante que describen, imágenes que no demeriten la belleza que transmiten, sonidos que no alteren la armonía de la musicalidad, sensaciones que extasíen tanto como el hecho original. O tal vez más.
No, los recuerdos no pueden definirse, no pueden relatarse, no pueden mostrarse. Los recuerdos terminan por no ser, no existir. Acaban siendo una nebulosa que al pasar por un filtro de nuestras mentes, quedan moldeadas según nuestros deseos... Y aún así son hermosos. O tal vez por eso.
¿Cómo encontrar la forma de rescatar esos momentos perdidos entre las profundidades de los sueños?
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o_o sin mucho qué decir jaja, tomando cosas que se me vinieron a la mente
saludos :)

domingo, noviembre 11, 2007

{0035 - hermanos}

Aquellos dos hombres se miraban fijamente. Uno y otro, mudos, inexpresivos, con sus facciones rígidas, tratando cada uno en vano de leer los pensamientos de su adversario.
Pero ninguno tenía ventaja. Ambos conservaban fielmente su máscara de cortesía fría y distante que ocultaba a la perfección los verdaderos sentimientos que les transmitían sus corazones.
Dos hombres tan distintos que podían compararse como iguales. Se admiraban con envidia, se respetaban con rencor, trabajaban juntos motivados por ideas contrarias. Dos almas tan extraordinarias que se encontraban al mismo nivel espiritual, al que habían llegado desde caminos por completo opuestos.
Y ahora se encontraban cara a cara, no por azares del destino, sino porque sus propios pasos los habían guiado hacia ese camino. Habían querido probarse, retar la altura de sus pensamientos, desafiar la resistencia de sus fuerzas, demostrarse mutuamente que uno era mejor que el otro.
Pero con esa sola mirada persistente se dieron cuenta que habría sido imposible. Ninguno se dejaría vencer, nadie cedería. Entonces, con el semblante impasible, cubiertos bajo el manto de una diplomática indiferencia, los dos hombres se retiraron del campo de batalla tras haber medido las capacidades del otro.
Tenían que superarse a sí mismos. Cada uno fijó en su mente una idea que los hacía aún más iguales: ambos querían ser el mejor.

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Sin comentarios especiales acerca del cuento jaja.
Para Rossa, adoré el poema de tu fotolog :) Espero verte pronto.

Saludos!!!

miércoles, noviembre 07, 2007

{conexión - 0034}

Era increíble: poder sentirte tan cerca cuando te encontrabas lejos. Curioso, extraño, incomprensible... pero aún así era lo que era.
Percibir tu cálida mirada sobre la mía, ver tu dulce sonrisa y respirar tu aroma; escuchar tu voz en mi cabeza, tener contacto con tus manos, comprender tus pensamientos y saber que también me oyes.
Nos comunicábamos a través de una barrera físicamente intraspasable, intangible, indestructible. Toda lógica resultaba vilmente burlada por esa conexión mágica. El tiempo y el espacio se transformaban en nada cuando se trataba de nosotros; eran solo creaciones humanas de las que tu alma y la mía no participaban.
Compartíamos percepciones, sensaciones, sentimientos... Éramos capaces de adentrarnos en nuestros mutuos pensamientos; comprendíamos cada alegría, tristeza, éxito y fracaso del otro sin siquiera cruzar una palabra entre tú y yo.
Era hermoso, bello, sublime. No necesitaba cerrar mis ojos para verte, callar para escucharte o alejarme de todo para sentirte: estabas ahí, siempre conmigo; más cerca de mí que cualquiera otra persona.
Nada entonces me hacía falta. Si bien físicamente no te tenía cerca, sí poseía lo más importante: tu amor. Y lo único que hacía falta era esperar a que la intangibilidad se materializara... era sólo cuestión de tiempo.

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Al fin... empecé a escribir esto hace más de un año, y no sé por qué nunca pude terminarlo jaja. Bueno, como siempre me inspiro cuando menos tiempo libre tengo ¬¬
Pero ahí está
Saludos desde las perdidas profundidades marinas o_o