jueves, junio 29, 2006

{0017 - decisiones}

Aquel día me encontraba sola, en un claro del bosque, contemplando una hermosa luna llena rodeada por brillantes estrellas. Mi mente estaba en blanco, mi corazón estaba vacío y el aire que respiraba era demasiado denso para mis pulmones.
Estaba recargada al árbol más sabio, más grande, más antiguo, a mi árbol favorito; miraba al cielo mientras de mis ojos húmedos se desprendían gruesas lágrimas de perdición.
Y a través del vuelo del tiempo me encerraba cada vez más en mi atmósfera degenerada y corroída por desgracias y traiciones... mis desgracias y sus traiciones.
Luego esuché un ruido: eran las hojas caídas crujiendo bajo los pies de alugien. Sin sorprenderme volví la cabeza. Logré ver una sombra a través de la extraña neblina que se había apoderado del lugar.
-- ¿Quién eres? -- dije fríamente, como siempre... hacía mucho tiempo había perdido el calor en de mi voz.
-- Me conoces.
En efecto, aquel tono era simplemente inconfundible.
-- ¡Ah! Eres tú.
-- Sabía que estabas aquí.
-- ¿Qué deseas?
-- Vengo a hacerte una proposición.
Nos miramos fijamente por un rato. Me levanté, y sin querer saber más, le dije a Setsu Kyev:
-- Acepto.

--

Setsu Kyev es un personaje vampiresa creado por una amiga, ella conserva todos los derechos del nombre XD.
Este minicuentillo es el profile que escribí para mi personaje vampiresa tmb jajaja.

En fin, pasando a otras cosas, y reflexionando lo que me comentó mi querido
thork3m, diré que estoy en efecto algo obsesionada con las caídas XD.
Estuve releyendo mis otras entradas, y bueno, tomo las caídas más que nada como un cambio radical, inevitable y sin vuelta atrás. Una caída, un giro, un cruzar una línea sin retorno... un ir a un lugar distinto, mejor o peor, hiriente o reconfortante, lleno de miseria o felicidad, de perdición o de sabiduría.
No sé por qué lo hago, o de dónde saqué la idea, pero sé que hay algo más ahí que aún no descubro =P.
Y bueno, en cuanto a los personajes, siempre son ficticios, aunque de vez en cuando tomo una actitud o acción que veo en alguien para desarrollar a partir de eso una historia fantasiosa y alejada de la realidad XD. Aunque también, de repente mis personajes son metáforas, y lo que hacen y dicen significan otras cosas que sólo yo entiendo jajaja (de hecho es la única manera en que puedo contar alguno de mis problemas jaja).

Pues, por ahora me retiro =P. Cualquier otra pregunta es bienvenida, tal vez me ayude a conocerme un poco más jaja.

domingo, junio 25, 2006

{0016 - un aparte}

No supe cúando se detuvo el tiempo, el momento en que las agujas de los relojes se volvieron mis aliadas, el instante en que el viento dejó de correr. ¿Cuándo fue?... No importa.
No, en realidad no importa. Si el mundo ha dejado de girar, si el sol ha perdido su calor, si el universo ha paralizado sus estrellas, si la luna ha sido tragada por un intrigante manto azul, no me interesa.
¿En qué afecta que las nubes ya no caminen por los cielos? Y el agua en los ríos ya no corre, y los mares comenzaron a soñar; los pájaros ya no cantan, las hojas en los árboles ya no bailan y el polvo en la tierra ha quedado de nuevo inmóvil; los peces se dejan llevar, las aves no tienen rumbo, los osos duermen en sus cuevas y los hielos se han vuelto eternos...
¿Y después?Ya no hay después, ya no hay tiempo ni espacio; ya no hay, ahora sólo un ambiente repleto de nada nos rodea. Pero dime, ¿a quién le fastidia? ¿acaso hay alguien más aquí? ¿resulta molesto para alguno de nosotros?
Déjame, déjame sentir, deja que mi cerebro muera en otra inmensidad, oblígame a desatar mis sentimientos y dar rienda suelta a mis sensaciones. Haz que me olvide de cómo se respira, de cómo hacer que mi corazón funcione, de qué se siente el hambre. Quiero dejar de ser humana en esta eternidad, necesito escapar de este cuerpo y expandir mi alma contigo hasta el infinito.
Dime, dime qué importa el exterior, por qué debo tomar en cuenta todo, si junto a mí te tengo; por qué he de interesarme por la vida misma, si mi único sustento está conmigo. Si al ver a través de tus ojos puedo sentir, si al tomar tu mano puedo saber, si al besar tus labios puedo estar segura de que me amas... dime, ¿qué más me debería importar?
--
caer suavemente a este abismo profundo e infinito, dulcemente repleto de aquella sustancia que ahoga, acaricia, mata y revive.
caer lentamente por un espacio inconcebible de tiempo, en que la razón se adormece y sólo hay que sentir el aire perfumado a nada por el que se pasa.
caer felizmente, teniendo un destino único e irreparable, con la fe de quedar atrapada eternamente en el fondo del precipicio, queriendo no regresar.
caer... estoy cayendo.
por favor, no me detengas.

miércoles, junio 21, 2006

{volando - 0015}

Ven, regresa, mi pequeño.
Amado, precioso mío, vuelve a tu dueño, regresa de ese viaje.
Sé que no te creí cuando me dijiste que te ibas, sé muy bien que no te valoré lo suficiente. Con esas hermosas alitas de color azul plateado; con tu bellísimo piquito que es portal de la más sublime melodía, del más excelso canto que pueda existir en la historia del universo; con los diminutos ojos como perlas negras... mi pajarito, mi niño amado, único hijo mío... con todo eso, con tu alma de oro, no fui capaz de conocer la verdadera riqueza que tenía entre mis manos.
Lo sé, lo admito y me arrepiento, vida mía. Pero por favor, vuelve, regresa.
Nunca imaginé la soledad en que se sumiría mi alma sin tu presencia, sin tu voz, sin el calor del rítmico aleteo emplumado, sin la necesidad de alimentarte y cuidar de ti.
Ven, mi pequeño. ¡Regresa! ¡Estoy muriendo! ¡Te necesito!
Conozco que tú me decías lo mismo, detrás de los barrotes más que de tu jaula, de lo que convertí en tu cárcel. Ahora me doy cuenta de lo cruel que fui contigo, sé la inmensidad de mi frialdad. ¡¡Y te pido perdón!! ¡¡Regresa, mi pequeño!!
Lloro, sufro, sangro y muero... Y me doy cuenta que nunca te amé hasta el día de hoy. Pero ahora que te amo, ¡¡regresa!!.
Te necesito, mi pequeño, mi pajarito especial. Ninguno hay semejante a tu grandeza, y tras haber tenido la gracia de que me eligieras, tuve la estupidez suficiente para dejarte ir.
Para maltratarte, para sentir que eras tú el que necesitaba de mí cuando la realidad era distinta.
Y luego, ahora, que elegiste la libertad... ya que te diste cuenta del sabor de todos los vientos, ahora sé que no querrás regresar.
¡Pero te lo ruego!¡Te necesito!
Sé que eres más feliz en libertad, pero, mi pequeño, eres indispensable a mi vida. Sin ti estoy muriendo. Muero solo, extrañándote, amándote como nunca. Regresa por favor.
Por favor... mi pequeño...
Por favor...
***
El pájaro, con elegante aleteo, sublime canto y entristecida la mirada, lloró internamente mientras volaba encima de su antes dueño sin que éste se percatara. Estaba ahí, había escuchado todo, y las palabras lo habían hecho llorar.
Y dijo:
-- Nunca dejaste de ser un gran egoísta.
--
jajaja no me gustó
pero bueeeeno, tenía que escribir algo de nuevo ._.
=P
saludos a todos ^^
--
¿por qué? ¿cómo? ¿por dónde? ¿con qué objetivo? ¿quién me dirá?
¿dónde se encuentra el sabio al que hay que preguntar?
¿a qué ermitaño he de llevar la ofrenda de mi altar?
¿dónde está el genio, dónde está?
grito, grito y dejo de gritar
pidiendo desde este laberinto
la clave, el conjuro o el hechizo
por el que haya de escapar
necesito una respuesta
dejar de estar perdida
encontrar una salida
y a todo estar dispuesta
¿cómo alejar el miedo?
¿cómo saber la verdad?
¿cómo? dime cómo...
dime cómo, por favor

martes, junio 13, 2006

{bésame - 0014}

De repente, sin haberlo imaginado, percibí el aroma de tu piel… e inmediatamente sentí una explosión en mi corazón: la bomba estaba a punto de romperse, la sangre fluía a torrentes por mis venas y arterias, y se agolpaba en mi cerebro, en mis mejillas, en mis labios, en mis manos, en mi estómago… en una forma irresistiblemente dolorosa.
No me atreví a moverme, aún cuando sabía que estabas ahí, detrás de mí, esperando a que me volviera. Pero tenía miedo, no creía posible tu presencia; te anhelaba tanto que sabía que al verte iba a morir de felicidad.
Mi respiración se agitó notablemente, mis manos comenzaron a temblar y a sudar, mi boca entreabierta exhalaba suspiros nerviosos, mis ojos se cerraron para no percibir más, el aire me ahogaba, mis piernas flaqueaban. Y seguías ahí, inmóvil, desprendiendo ese olor que me fascina.
Te acercaste lentamente, y sin decir palabra alguna, me abrazaste por la espalda, rodeando mi cintura con tus hermosos brazos… y haciéndome casi desmayar. Me sostuviste con fuerza, con cariño, y acercaste tus labios a mi oído, para pronunciar sin voz las notas ininteligibles que tu pensamiento te dictaba. Respiré tu aliento dedicando a ello todo mi ser, para absorberte, para tenerte dentro de mí, mientras el contacto con tus manos me erizaba la piel y me extasiaba como jamás lo hubiera imaginado.
No me atrevía a abrir los ojos, por temor a enfrentarme a una realidad distinta a la que estaba pasando en la conjunción de mis sentidos. Me abrazabas más estrechamente cada vez, con más deseo, y tras un momento pusiste tu rostro perfecto junto al mío. Mi corazón latía más y más aprisa, la sangre quemaba mis entrañas, incendiaba mi cara y estremecía todo mi cuerpo.
Te deseaba. Deseaba con todo mi cuerpo y con toda mi alma ser tuya, pertenecerte por una vez, entregarte la totalidad de mi ser. Quería probar tus labios, besar cada centímetro de tu cuerpo, acariciar tu piel. Necesitaba sentir tu ardiente boca en la mía, tus manos sobre mí. Moría por fusionar por un instante, por un fragmento de eternidad, nuestras almas, nuestras vidas; moría por viajar contigo, mucho más allá del placer, a ese lugar llamado felicidad.
El tiempo se había detenido hacía rato; y en ese lapso tan rápidamente eterno, incontable, intangible, estaba tan cerca del borde que mi corazón casi se detuvo, y estuve a punto de morir de satisfacción.
Al fin me aventuré a abrir mis párpados, y vi tus ojos llenos de pasión, tu mirada penetrante, tu ceño un poco fruncido, tu boca inmóvil, esa expresión imposible de describir en tu rostro…
Qué decir de aquello… cómo expresar el beso…
--
eso fue muy diferente en mi estilo XD
jaja, nunca había escrito algo así, pero supongo que ya hacía falta un poco de pasión jajaja
pero bueno, los dejo sin decir más, porque se supone que debería estar haciendo un trabajo para el examen >_<

lunes, junio 12, 2006

{0013 - encerrado}

Aquél día cometí un gran error.
Él lo sabía. Sabía que yo iba a reaccionar así.
Yo pensaba que era mi mejor amigo, mi hermano, el único ser en el universo que podía comprenderme, que me amaba como a un hijo, que sería capaz de entregar su vida por mi felicidad, al igual que yo estaba dispuesto a entregar la mía por saberlo feliz.
Y, vaya, no me sorprende ahora, me equivoqué respecto a él. ¡Culpable yo, que me dejé engañar por ése que tiene envenenada el alma!Aquél día cometí un error, pero me di cuenta de la verdad. Mostróme el canalla una bellísima fotografía, en que aparecía el más excelso paisaje jamás visto por ojo humano: un cielo sobriamente azul, unas brillantes nubes blancas que esparcían su sombra suavemente sobre la más hermosa montaña del mundo, un río de aguas cristalinas flanqueado por los más soberbios árboles... todo tan simplemente maravilloso, que me hacía sentir indigno de apreciarlo.
¡Tenía un retrato de la perfección entre mis manos! Más que un paraíso, más que el mismo Edén, aquella imagen era la imagen del Todo, la expresión de su arte puro y su poder. La totalidad de la sabiduría, del conocimiento, del sentir, de la vida y la muerte, podía sentirse a través de ese imperfecto papel fotográfico que por alguna extraña razón sentíase parte del paisaje que mostraba.
Y por supuesto, aquello que tanto temía se hizo realidad. La perfección llamó a mi alma y la tentó.
-- Ven. -- me dijo.
¿Qué más podía hacer sino aceptar? ¿Qué era lo que estaba dejando? Una vida repleta de miserias, de dolor, de angustia; cambiarlo por la felicidad más utópicamente soñada. No había lugar a dudas. Toqué directamente aquel trozo de papel, y me sumergí suavemente a través de esa línea que separaba la sucia realidad de la manifestación más casta de la belleza. Caí suavemente junto al río, extasiándome, sintiendo mi alma expandirse hasta el infinito, mientras todo aquello entraba placenteramente a través de cada uno de los poros de mi piel.
Después de un tiempo indefinido, en que pude controlar mis emociones, después de recorrer aquella pequeña vasta irrealidad, recordé a mi amigo, al que había abandonado allá. Intenté salir, pero no había ninguna puerta que me condujera de nuevo al otro lado. Grité, le grité a mi hermano, le pedí ayuda porque sabía que me escuchaba. Y yo, sólo oí su amarga risa, que iba alejándose poco a poco.
El golpe de su traición fue demasiado fuerte, doloroso, terrible. Aún después de tanto tiempo me consume y me hace llorar; ya no disfruto de esta vida tan perfecta, todo sentido terminó.
¡Oh!, ¿por qué querido amigo, no viniste junto a mí? ¿Cuál motivo tenías para abandonarme en este lugar al que sabías que yo ingresaría? No sé, no puedo entenderlo... Mi cerebro no es capaz de absorber la perfección que me rodea.
Tal vez... tal vez... ¡oh, Gran Ser Omnisciente! ¡Yo era entonces quien no lo amaba como él a mí, pues fui capaz de cambiarlo por esta maravilla!
¡Oh, idiota! ¡Soy un idiota!
¡¡Perdóname, amigo, hermano!! ¡¡Perdóname!!
--

=)
ando algo apurada por los exámenes .-.
pero bueno, aquí está algo que escribí hace un rato; no lo pongo como cuento porque no es un cuento!! jajaja
hasta la próxima =P

¿acaso no es lindo cuando sueñas algo tan reconfortante que te hace querer permanecer soñando por la eternidad?
en ese preciso momento de la vida en que más lo necesitas, en que la soledad te atrapa, en que eres víctima de una confusa desorientación, en que dentro de la vida no hay nada que te dé una fuerza real o un apoyo verdadero... es en ese justo instante en que la magia natural del universo te envuelve y en sueños te da la respuesta a la pregunta imprecisa que formulaba tu subconsciente.
y es hermoso, es bello no saber que no estás ahí, es bello disfrutar del momento al máximo, sin inhibiciones, sin miedo, sin cadenas, dejando que todo fluya, conociendo la mezcla perfecta entre los verdaderos sentimientos y una razón que nada limita.
y es hermoso, es bello, es maravilloso... y termina de pronto, después de un tiempo, y regresas al mundo real, a ése mismo que te hizo infeliz alguna vez, al que te despojó de tantas cosas, que te arruinó tantas alegrías, que te arrancó tantas lágrimas; y sin embargo vuelves a él con una sonrisa en los labios y con regocijo en tu alma, pues ese sueño, esa fantasía te ha restituido todo sufrimiento y te ha entregado una esperanza, tal vez algo efímera, mas, al fin, esperanza de vivir otra vez.
gracias, sueños, gracias por dejarme ser feliz.

domingo, junio 11, 2006

{0012 - tú}

Sintiendo el terciopelo de tu voz, las caricias de tus ojos, el sonido de tu piel; observando la verdad en tus labios, tomando la fantasía en tus cabellos y aferrándome a la libertad que me brindaba la visión de tus manos; deleitándome con el dulce sabor de tus reflexiones, de tus miradas a la nada, del acceso desde tus ojos al infinito; soñando con el suave compás de tu respiración, sintiéndome parte del aire que tomabas para tus pulmones; extasiándome en aquella tan hermosa como inusual sonrisa que en raras ocasiones asaltaba tu armonioso rostro; derritiéndome bajo el calor de la fría sabiduría de cada uno de tus pensamientos, felizmente derrotaba tras una lucha inexistente entre tu mente y mi persona; inmóvil de placer al encontrarme frente a ti, tan cerca, tan accesible a mis fantasías, olvidando por el eterno paso de tan corto tiempo aquella realidad en que ningún lazo irrompible nos unía; siendo tuya por completo sin que siquiera lo imaginaras, grabando en mi memoria cada movimiento, cada mirada, cada palabra, cada gesto que hacías...
Sí, sin duda aquél había sido el mejor momento de mi vida, en que maldecía con dolor la marcha de las manecillas del reloj.
Y qué no daría por regresar ese instante, por vivir de nuevo aquellos incontables minutos de placer que pasé contemplando tu ser, mientras pensabas, hablabas, preguntabas y respondías acerca de asuntos trivialmente importantes que nos reunieron por única ocasión.
Qué no daría por verte de nuevo, por sentir esos maravillosos ojos por un instante sobre los míos, por intrigarme una vez más con tu forma de ser tan particular; qué no daría, qué no daría, me pregunto... y no puedo imaginar algo que me importe más que envolverme entre tu mirada.
Qué no daría yo por estar junto a ti, pues si me obsequiaras una sonrisa mi alma se expandiría al infinito... y sería feliz de morir entre tus brazos.

--
=) bueno, he aquí otro cuentecillo, espero seguirme inspirando seguido jejeje
siempre pasa cuando estoy en exámenes ._.
pero bueno, es interesante tener que entrar en la piel de tus personajes para poder hacerlos expresar lo que les pasa =P
algún día haré a un asesino

viernes, junio 09, 2006

{0011 - miedo}

Él se encontraba frente a ella, tomándola por los hombros, mientras la joven se cubría el rostro con las manos. Él, en actitud suplicante; ella, a la defensiva.
- Por favor... - repetía él, cariñoso, llorando, sufriendo. Ella negaba siempre con la cabeza, ocultando afanosamente sus facciones; sus cabellos negros, generalmente lacios, estaban inusualmente desordenados; su voz, dulce y bondadosa, se había callado hacía un rato. Y así sentada en el suelo, con las piernas cruzadas, oculta bajo su espesa vestimenta, nadie la habría podido reconocer. Nadie, nadie excepto él.
Cuando el joven se presentó y la vio, sintió cómo podía percibir el olor de una sangre que no se había derramado aún, conoció el sabor de las lágrimas que impregnaba la esencia natural de su amada, comprendió el sufrimiento y el miedo que se había apoderado de ella. Se acercó, y sin palabras, rodeándola con sus brazos, depositando un suave beso en su cabeza, protegiéndola física y espiritualmente, alivianó de inmediato el gran peso de aquella alma que se sentía aprisionada.
- Déjame verte. - dijo él, separándose un poco de ella, manteniendo esos hermosos hombros entre sus brazos.
La joven no respondió.
- Por favor, permíteme ver tu rostro. Ella se negó, aferrándose aún más a la oscuridad momentánea que le brindaban sus manos. - Quiero verte, quiero ver tu cara. Quiero saber qué pasa, qué es lo que piensas, qué sientes y qué te sucedió. Déjame ver tus ojos, déjame leer tu corazón y no me digas nada. Sé cómo comprenderte, pero necesito que me des la llave. Pérmiteme ayudarte, rescatarte de ese infierno interno; dame la oportunidad de salvar tu corazón y mostrarte la verdadera felicidad. Sólo déjame verte, necesito ver tus ojos, conocer tus pensamientos, comprender tus sentimientos, entender tus problemas y resolver tus dudas. Por favor, concédeme ver tu cara; no me niegues ese favor, yo puedo ayudarte... yo quiero ayudarte, lo necesito. Porque te amo, porque eres el sentido de mi vida, y soy capaz de rescatarte de la farsa en que estás viviendo, sé que puedo liberarte, sé que te haré feliz; no dejaré que llores más, evitaré tu sufrimiento, tu vida será vida al fin. Pero, por favor, te lo suplico, déjame verte. Déjame ver tu rostro, permíteme observar tus ojos. Por favor...
Y ella, palpitante, nerviosa, confundida, esperanzada, aún tenía miedo. Conservaba su rostro entre sus manos, pero su respiración se había tranquilizado.
- Por favor. - decía él, siempre, suavemente, desde el fondo de su alma ya cansada.
Y ella no respondía.

--
lo escribí hace un rato =P
intentaré escribir más seguido; siempre me hace sentir bien jejeje
=)
gracias