No era capaz de borrar la impresión de aquella mirada. Algo en su interior le decía a gritos que tenía que regresar, que no debía haber escapado. Pero no, era necesario ahogar esa voz y evitar por cualquier forma volver a encontrar a Rodrigo.
Repentinamente, al estar frente a la casa, se dio cuenta que estaba oscureciendo. ¡Tan rápido! Nada de eso estaba teniendo sentido; estaba asustada y tenía su pecho oprimido por una sofocante sensación.
Abrió bruscamente una puerta lateral, que daba a un costado de la sala, justo a un lado de la escalera. Ahí se encontraba la madre de Estela, junto con dos o tres de sus sobrinas; todas estaban muy agitadas, y recibieron a la recién llegada como náufragos ante la presencia de una barca.
-- ¡¿Qué sucede?!
-- ¡Estela! ¡Estamos en problemas!
-- ¡¿Por qué?! ¿Qué sucedió?
-- Es Nancy...
Estela se volvió bruscamente hacia su prima, que más que eso, siempre había sido una buena amiga.
-- ¿Qué tienes?
-- Pues -- dijo ella, bastante preocupada y nerviosa --, voy a convertirme...
-- ¡¿Qué?! ¡¿Por qué?!
Hacía unos años, Nancy había sido mordida por un hombre lobo, pero gracias a múltiples hechizos benignos, nunca había alcanzado a transformarse, aunque tampoco habían logrado eliminar la sangre de lobo de sus venas. Por supuesto que esa noche iba a ser luna llena, pero eso jamás había representado un problema para la chica.
-- No lo sé, Estela. ¡Simplemente lo siento!
Nancy le pedía desesperadamente ayuda con sus ojos y con su voz. Y no era sólo por ella; no le tenía miedo al dolor de la metamorfosis, y sabía que después de un tiempo volvería a ser ella misma. Lo que en realidad le aterraba era que al transformarse en un ser maligno, la magia negra entraría en la casa, y por lo tanto la dejaría vulnerable a los ataques de los demonios que debían estar ansiosos por llevarse un buen botín antes de regresar al portal.
-- Me llevaré a las muchachas a un lugar más seguro. -- dijo a su hija la tía de la joven, temblando pero intentando conservar la calma.
-- No te preocupes. Yo me encargo.
Y mientras las demás iban hacia habitaciones secretas, Estela comenzó a caminar desorientada por la casa, asustada, pensando en la forma en que podría salvar a su familia del peligro que tenían encima. La magia negra no debía entrar a su casa de esa forma, porque sería imposible detenerla.
Tenía que existir una manera... algo, algún conocimiento del que ella pudiera valerse. Sin sentarse siquiera, comenzó a reflexionar, olvidando la tranquilidad necesaria para tomar una buena decisión; tras unos minutos de escasa meditación, recordó que había leído una vez que la hechicería oscura sólo podía entrar una vez en un lugar en que no se habían presentado demonios con anterioridad. Por lo tanto, si generaba una situación en que otro tipo de magia negra ingresara en la casa antes que Nancy se transformara, esto último iba a ser imposible. Faltaba saber, entonces, cómo hacerlo sin que resultara igual o más riesgoso que la metamorfosis.
Sin pensarlo mucho tiempo, la imagen de Rodrigo saltó a su cabeza. Él iba a ser ahora su salvación.
Estela sabía que ese joven era un demonio... lo había sentido, lo había podido descifrar a través de su mirada. No tenía idea de qué clase de ser maligno era, pero estaba segura que podía lidiar con eso; después de todo, lo más importante era proteger a sus seres queridos, sin importar lo que a ella le pasara.
Lo haría entrar como demonio, se las arreglaría para que utilizara algún conjuro inocuo, y lo sacaría de ahí. No era lo más seguro, pero sí la solución más rápida que se le ocurrió. Estela deseó con todas sus fuerzas, aunque también algo temerosa, que Rodrigo se hiciera presente dentro de la casa.
Y como si el joven se hubiese entrometido en los pensamientos de la chica, algunos segundos después se encontraba ya a las espaldas de Estela. Ella se volvió enseguida, y lo vio: alto, imponente y seductor; Diego lo seguía cual perrito faldero.
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Esta parte la escribí hace unos días pero había tenido problemas para subirla x.X, pero ya está aquí XP
Mientras escribía, decidí hacerle una cuarta y ùltima parte (porque yo había pensado en que fueran sólo tres), y pues aquélla la tengo comenzada. Quisiera terminarla pronto para ver si puedo recomenzar con mi proyecto de novela... peeero en fin, ya veremos XD; después de todo, el lunes comienzan las clases de nuevo =/
Saludos!!! =)