martes, julio 07, 2009

{un amanecer - 0061}

La densa oscuridad me envolvía impregnando mi respiración de fatalidad. Un miedo trémulo brotaba desde el centro de mi pecho y no alcanzaba a comprender la razón de aquella incertidumbre. Sentí tras de mí una presencia y me volví precipitadamente. Nadie.
Permanecí atenta sin lograr distinguir ni un débil rayo de luz. Mi corazón se detuvo por un instante cuando una mano ruda jaloneó mi brazo izquierdo y me hizo girar. Vi el resplandor de unos fieros ojos que se acercaban irremediablemente a los míos. El terror me había paralizado de tal manera que ni siquiera pude reaccionar cuando encontré rodeada mi cintura por unos brazos fuertes que me apretujaban de manera poco delicada.
Pronto percibí su aliento ardiente sobre mis labios. Abrí mi boca para gritar, pero ningún sonido salía de mi garganta. Intenté desesperadamente mover mis brazos, mis piernas, hacer cualquier cosa que me alejara de él, y todo esfuerzo era inúltil: mi cuerpo no respondía. La respiración comenzó a faltarme y la opresión en mi pecho era cada vez más fuerte. Aquel hombre no sólo me besaba, sino también me robaba el poco aire que quedaba en mis pulmones, me vaciaba, y entonces...
···
Abrí los ojos al tiempo que inhalaba bruscamente. Mi corazón palpitaba con cierta pesadez que poco a poco dejó de ser dolorosa. La luz de la mañana le daba color y forma a todos los objetos de la habitación. Aún no asimilaba la razón por la que estaba en ese lugar; sabía que lo había visto antes, en algún momento...
Giré mi cabeza lentamente hasta que mi mejilla derecha quedó apoyada sobre la almohada. Suave, una almohada muy suave.
Veía fijamente el bulto que estaba junto a mí, sin entenderlo, sin saber de qué se trataba. Mi mente aún no había despertado del todo; una parte de mí permanecía en el escenario negro entre los brazos de un hombre fuerte que... Un hombre. ¿Quién? Su rostro comenzó a crear sus propios contornos en mi memoria mientras que yo lograba distinguir su figura a mi lado.
Y mis mejillas, sonrojadas, dieron paso a una sonrisa.