sábado, julio 22, 2006

Frymmelph

Era un bello lugar, demasiado extenso y repleto de drishnams de todos colores, olores, sabores, texturas y sonidos. Cada drishnam tenía su espacio personal; algunas estaban quietas -- pensando, sintiendo --, mientras otras iban de un lugar a otro -- socializando, cantando --, y unas más dormían pacíficamente.
¿Qué había más hermoso que aquel lugar en donde lo más excelso de la vida se reunía? Nada en absoluto. Y todos los kronplinks lo sabían, aunque no muchos se atrevían a entrar. Era más que un reto intentar acceder: era el riesgo de su existencia.
Pasar a través de mucho sufrimiento, superar inigualables pruebas, reunir la gigantesca dosis de coraje necesario para ir a Frymmelph en busca de una drishnam que probablemente no se conseguría... Tal parecía, para la mayoría de los kronplinks, que no valía la pena. Casi ninguno creíase merecedor de tal tesoro, y se conformaban con las dulces olynhs, que no eran tan malas, después de todo.
Afortunadamente, como en todas las comunidades de seres vivos, entre los kronplinks había unos pocos habitantes que pensaban diferente. En ese momento se trataba de un grupo de jóvenes kronplinks que tenían ese valor para arriesgar su vida por aquello tan divino a lo que se creían merecedores. ¿Una drishnam? ¿Acaso unos pobres soñadores tenían derecho a poseer una? ¿No era excesivamente grande, no era demasiado perfecto para ellos? Los otros los miraban con desprecio, y a veces con compasión. ¡Pobres locos! Mas, al fin y al cabo, ellos arriesgarían su vida en vano, por nada, ya que nunca podrían tener el nivel necesario para llegar a Frymmelph. O eso creían todos.
Una mañana, aquellos valientes kronplinks decidieron partir en busca de Frymmelph. Pasaron con dificultades por los bosques del Thaginafra y Ulxiwo; atravesaron el desierto de Quomoki, la llanura del Vadoii, los montes Rummiles, Kaghis, Ploteos y Zercherres; cruzaron los ríos Miblis, Viccizo y Dinfunia y el mar de Thesilok; volaron sobre las nubes de Ísaña y Julíverqui, los tornados de Fromijú, las selvas tropicales Ghanote, y los parajes del Bízapen; sufrieron con los calores en Huiteichi y con las heladas en Romakká; llegaron a la ciudad de Dhendimya, donde habitaban los mojistijilis, y continuaron avanzando.
Tras el paso de 43 lunas Ynohmi, 14 lunas Ghoskitti, 7.08 soles Plum y 106 rayos Xhit, el joven grupo llegó a la mística entrada del paraíso de Frymmelph. Se trataba de una llanura rodeada de las más altas montañas, que estaban nevadas en su parte superior; millones de árboles llenos de vida rodeaban un magnífico lago, al que caía una enorme cascada intemporal que no se atrevía a desbordar los límites de éste. Por el cielo cristalinamente verde se veían las más suaves nubes que podrían existir, y el suelo estaba ricamente tapizado con las flores más delicadas. Ciertamente la vista de aquel paisaje hubiera valido todas las penas anteriores, si no fuera el inicio de la lucha más despiadada entre los kronplinks por entrar, y la unión de todo aquello por guardar las infinitas drishnams que protegía en su interior.
Los jóvenes kronplinks se dispusieron entonces a demostrar la grandeza de su alma. Cada uno fue trasladado hacia distintos lugares para comenzar cada uno su batalla.
Las pruebas fueron, para unos, las más difíciles, para otros, las más fáciles, siendo todas distintas unas de otras y adecuándose a cada kronplink, a sus problemas, miedos, tácticas y habilidades. Unos pocos sucumbieron; pero los más fuertes, los que tenían su alma pura, los que reflejaban brillantez por su bondad y valentía, fueron los primeros en acceder con honores al sitio en donde se encontraban las drishnams.
Todas eran diferentes, y poseían su belleza en sus distintas cualidades. Pero aún no acababa todo. Aunque había ahí tantas drishnams como kronplinks en todo el universo, aquellos jóvenes no podían tomar cualquiera de ellas e irse, puesto que se había creado sólo una drishnam para cada kronplink.
Comenzaron, pues, algunos, a buscar a su drishnam ideal en medio de aquella conjunción desmoderada de perfección. Pero sólo unos pocos comprendieron que no tenían que buscar para encontrar, sino que llegaría frente a ellos la drishnam adecuada en un corto o largo tiempo: una drishnam era así de especial, cuando sintiera a su kronplink despertaría de su vida pacífica y dejaría todo para llegar a él.
Así sucedió con aquellos kronplinks sabios que supieron disfrutar de su entorno sin impacientarse, mientras su drishnam llegaba a ellos.
Y a partir de ese momento, kornplink y drishnam se unían para formar un solo ser, para despegar hacia el universo, para ser libres, para conocer el amor y la felicidad.
--
Un cuento que acabo de redactar; me hace falta pulirlo y corregirlo, pero creo que lo haré después =o. Espero que les guste a mis escasos lectores, jejeje; nunca había hecho algo tan tan fantasioso, y me gustó cómo quedó.
Ya lo saben, dudas, comentarios o quejas son bien recibidas XD.
Saludos!!

5 comentarios:

JAL dijo...

¡¡Me ha encantado!! Es precioso, se me ha hecho corto. Es, sin duda, el cuentecillo que más me ha gustado.

Escribes muy muy muy bien, y espero que publiques más de estos, porque éste ha sido genial, felicidades otra vez.

Me parece increíble que en tan poco espacio hayas condensado una historia tan mágica con todas sus partes, y que además hayas creado a los misteriosos kronplinks y su viaje... todo en unas cuantas líneas.

Enhorabuena y hasta la próxima!!

P.D.: Lo que escribí no es ninguna pesadilla, por lo menos para mí, aunque claro, a nuestro cazador... Habrá que ver lo que pasa ;)

Ah! y respecto a lo de tus "escasos lectores", lo importante no es la cantidad, sino la calidad! jeje =P

Garza Gómez dijo...

vaya cary me gustaria que lo hiceras mas largo una historia seccionada ejej seria lo ideal :P de donde sacaste los nombres ??:D

Anónimo dijo...

Al menos aquí no hay límite de posts y no se me cierran para poner comentarios...espero seguir leyendo lo que escribes, y voy a seguir firmando, aclaro que no tengo la costumbre de firmar cosas, pero porque eres tú y se me hace interesante leer lo que escribes lo hago...Bonita historia Cary, sí, muy fantasiosa y llena de detalles, así me gustó mucho...de hecho como dice Ross, sería bueno que escribieras una historia de ese tipo más larga, ésta te salió muy bien...Bueno, me despido, un abrazo...te quiero mucho ! Ciao!

JAL dijo...

Hola!
¿Qué tal? ¿Cómo va todo? ¿Tú también estás de parón? jeje es lo que tiene el verano ¿tenéis vacaciones por ahí?
Espero que te estés preparando historietas tan chulas como ésta de Frymmelph o los mini-cuentecillos con esas descripciones únicas que sabes hacer, que se echan de menos.
Ánimo y espero leerte pronto otra vez!!!

JAL dijo...

Uf! exámenes! en verano! Bueno, pues que haya suerte y justicia, ya me contarás. Cuando acabes tus exámenes empezaré yo los míos :(

¡¡Mucho animo y duro con ellos!!